Nos sobran los motivos, pero aquí van 10 más…

…para no parar de bailar:

http://www.buzzfeed.com/swingpatrolldn/10-reasons-why-dancing-makes-your-life-infinitely-ut60

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Bottom nicely and intensively moved

Como os comenté la semana pasada, hemos estado este fin de semana en la segunda edición del festival Move Your Bottom, organizado por la escuela valenciana Black Bottom, y aquí os cuento un poco cómo fue y qué sensaciones nos dejó.

El fin de semana se pasó volando, o más bien bailando, como suele ser habitual en estos eventos. La organización ha estado bien en general, siendo especialmente destacable en mi opinión el proceso de audición para dividirnos por niveles. Dada la dificultad que implica esta tarea en un tiempo tan corto y con un número tan grande de personas, el método que han seguido estos chicos me parece muy efectivo: empezaron proponiendo a la gente que considere que debe estar en el nivel más alto que empezaran a bailar, y luego los profesores fueron seleccionando quién debía efectivamente estar en ese nivel. A los que iban quedando se iban uniendo los que consideraban que debían estar en los niveles sucesivos, en orden descendente, y así se fue ubicando a todos los participantes. Lo dicho, muy eficiente y práctico.

El elenco de profesores, símplemente excelente. Max y Pamela nos dejaron boquiabiertos con su derroche de técnica exquisita y musicalidad extrema. Pamela me recuerda a la bailarina de la caja de música, llena de elegancia y ligereza, que se ha escapado de la misma para dar rienda suelta a su verdadera vocación de lindyhopper. Y qué decir de Max Pitruzzella, todo un torbellino de liderazgo y ritmo. Los temas en los que insistieron en las clases fueron sobre todo la musicalidad y el bounce, y nos enseñaron una pequeña rutina compuesta por pasos de 6, 8, 8 y 6 tiempos con la que pienso dar la paliza a todas las followers que bailen conmigo en los próximos tiempos, porque me parece una pasada 😀

Héctor y Sonia nos deleitaron con la simpatía que van derramando por todas partes, y nos insistieron en la conexión y la preparación de los movimientos. También ejemplificaron ambos conceptos con una pequeña rutina basada en el hand to hand y una salida muy chula al tándem con la que también torturaré a las followers en las semanas venideras. Además, nos dieron un taster de Jazz Steps en el que nos enseñaron una coreografia muy divertida, impregnada del estilo inconfundible de Héctor, Sonia, y a mi personalmente me pareció también intuir influencia de Jamin Jackson, pareja de baile habitual de Sonia en los últimos tiempos.

Las fiestas estuvieron bien, sobre todo la del viernes, que tuvo lugar en un salón de hotel. A pesar de ello no hizo un excesivo calor, gracias a una potente y bien rentabilizada instalación de aire acondicionado. La seleccion músical, y la banda en vivo, adecuadas y divertidas.

Y como colofón, la ciudad de Valencia, de la cual estoy cada vez más enamorado. La posibilidad de estar en una gran urbe, y escaparte a la playa el domingo en cuestión de 20 minutos que es lo que se tarda en estar con los pies metidos en el agua no se paga con dinero. Y eso hicimos: yo concretamente ponerme rojo como un salmonete, y relajar las piernas en la playa después del atracón de baile del viernes y el sábado.

En resúmen: muy divertido y provechoso el Move Your Bottom II. Enhorabuena a los chicos de Black Bottom. Nos seguiremos bailando.

¡Vamos a la playa!

Maletas preparadas, y el reloj en cuenta atrás para coger carretera y manta en dirección a Valencia, donde hoy empieza la segunda edición de Move Your Bottom, el festival organizado por la escuela Black Bottom de dicha ciudad.

Fiestas, playa, sol, y clases de dos parejas de megacracks como Max Pitruzzella y Pamela Gaizutyte, y Héctor Artal y Sonia Ortega.

¡Reportaremos desde el levante!

¡Buen Swing de Semana!

¡Liquidación temporada 2013 en Slide&Swing!

¡Hay rebajas en Slide&Swing!

       Liquidación temporada 2013 en Slide&Swing

Aprovechad para daros el lujo de probar estos magníficos zapatos diseñados y hechos en España, comodísimos y más que molones para todo tipo de swingtuaciones 🙂

Aquí, una instantánea de los míos, en pleno descanso en el Sevilla Swing Festival:

Slide&Swing Charlestone

Chulos, ¿eh?

¡Corred a por los vuestros!

Terapia de bounce, sudor y buen rollo

Os dejo aquí un interesante análisis sobre por qué bailar Lindy Hop engancha tanto, y puede constituir incluso una terapia emocional:

Bailar Lindy Hop, una buena terapia

Así que ya sabéis: ¡a seguir generando buen rollo con nuestros pies! (y el resto de nuestro cuerpo, no nos olvidemos de mover nuestro core con mucho bounce :D)

Bounce, bounce… / Rebota, rebota…

From the very beginning in our Lindy Hop lessons we all have been hearing about the famous “bounce”. Apparently, the concept is quite simple: it is an upwards bounce movement, usually at half or quarter note rhythm with the music.

Todos hemos oído hablar en nuestras primeras clases de Lindy sobre el famoso bounce, o rebote. En principio el concepto es simple: un rebote que vamos haciendo de abajo a arriba, normalmente a ritmo de blancas o negras con la música.

One of the aspects of bounce that we must always bear in mind is the fact that it is an downwards movement, and not upwards, as can be the intuitive tendency at the beginning. The bounce goes and comes from the ground, does not try to escape from it.  If we try bouncing to any swing song, first upwards (like “jumping”) and then downwards, we’ll experience how the former produces a mechanical and predictable movement, whereas the latter provides the dance with a kind of “groove”, with a different richness and colour, very closely related to the swing musical concept itself. Given that we actually dance Lindy Hop to swing music, the choice between both alternatives seems quite straightforward.

Uno de los puntos que conviene interiorizar desde el principio es éste: el movimiento es hacia abajo, y no al revés (que es a lo que tendemos las primeras veces que lo intentamos). Es un rebote hacia y desde el suelo, y no escapando de él. Si hacemos la prueba de rebotar al ritmo de una canción swinguera cualquiera, hacia arriba primero y hacia abajo después, comprobaremos que el primer caso produce un movimiento mecánico y previsible, mientras que el segundo incorpora un contratiempo tipo “groove” que dota al baile de una riqueza y un color muy distinto, y que podemos asimilar al swing mismo. Dado que generalmente estamos bailando Lindy precisamente con eso, con música swing, la alternativa más adecuada cae por su propio peso.

From the technical execution point of view, the downwards movement of bounce comes easily if we try to maintain a basic position in which our knees are slightly bent, and our feet are in a solid contact with the ground. By going to and coming back from that position (bending and stretching our knees, respectively), we can produce that movement that will be a firm foundation of  our communication with the partner, and of our whole dance.

Desde el punto de vista de ejecución técnica, podremos rebotar de arriba a abajo fácilmente si en nuestra posición básica tenemos las rodillas ligeramente flexionadas y mantenemos con los pies un contacto sólido con el suelo. Yendo hacia y saliendo de esa posición (doblando y estirando nuestras piernas, respectivamente), producimos ese movimiento sobre el que construiremos la comunicación con la pareja y todo nuestro baile.

On a functional level, the bounce is the metronome that keeps us in contact with the music, and that synchronizes our movement with our partners’. It is a basic signal that must flow in both directions: from leader to follower, and viceversa, for them to guide and influence each other. I see it also as a the medium over wich the connection is transmitted, and a good communication with the partner is not possible if a good bounce to synchronize it is missing. Over the rhythmic foundation of the bounce we prepare the movements, we stretch the frame, to release it afterwards, in order to produce the desired step (about this stretch-release process, have a look at this excellent post), and thanks to that rhythmic base, our dance will be firmly connected to the music and full of swing.

A nivel funcional, el bounce es el metrónomo que nos une rítmicamente a la música, y que sincroniza nuestros movimientos con los de nuestra pareja. Es una señal básica que debe fluir en los dos sentidos: del leader a la follower, y viceversa, para guiarse e influirse mútuamente. También lo veo como el soporte sobre el que se transmite la conexión, y no es posible una buena comunicación con la pareja si no hay un buen bouncing que la sincronice. Sobre la base rítmica del bounce preparamos los movimientos, sobre él tensamos el frame, para después liberarlo y producir el paso deseado (sobre esta relación tensar-liberar os recomiendo este magnífico post), y gracias a esta base rítmica, nuestro baile estará fírmemente conectado a la música, y lleno de swing.

The communication of the bounce is not exactly straightforward, above all in open position. In close position, the bounce rhythm is easily communicated through the leader’s right arm, the contact between leader’s and follower’s hips, and the follower’s left arm. But in opne position the only point of contact will be the connection between the leader’s left hand and the follower’s right hand. In this case the transmission of the bounce becomes much more subtle, even disappearing in the moments with no stretch at all. In these intervals of disconnection, to call it that way, it will be each partner’s responsibility to keep the rhythm and follow the bounce through the music, to re-synchronize with the counterpart when the stretch appears again in open position, or when we come back to full contact in closed position.

La comunicación del bounce no es un tema trivial, sobre todo en posición abierta. En posición cerrada es fácil que el ritmo de rebote se comunique a través del brazo derecho del leader, del contacto entre las caderas del leader y de la follower, y del brazo izquierdo follower. Pero en posición abierta el único punto de contacto será la conexión entre la mano izquierda del leader y la mano derecha de la follower. Es en este caso cuando la transmisión del bounce se vuelve más sutil, para incluso desaparecer en los momentos en los que no hay stretch de ningún tipo. En estos intervalos de, llamémoslo así, desconexión, será responsabilidad de cada uno por separado mantener el ritmo y seguir el bounce a través de la música, para volver a sincronizarse cuando aparezca el stretch en posición abierta, o se vuelva a un contacto más integral en posición cerrada.

In the last festival I went to, the Swing Madrid Festival 2014, I had the huge privilege of attending lessons of world level dance teachers like Sonia Ortega and Jamin Jackson, Mikaela Hellsten and Nicolas Deniau, Matleena Kortesalmi and Jean-Philippe Delort, and Mette Herlitz and Andreas Olsson. These last two super dance and teaching professionals strongly stressed out about the bounce’s subject, and particularly the fact that it originates somewhere under our bellybutton. That central spot of our body is known as “core”, and in order to dance in a proper position and provide our movements with grace and ellegance, it must be kept stretched. It will then also be the source of our bounce and, therefore, of the communication with our partner.

Toma frame, toma stretch, y toma core

En el último festival al que fui, el Swing Madrid Festival 2014, tuve el enorme privilegio de asistir a clases de profesores de talla mundial, como Sonia Ortega y Jamin Jackson, Mikaela Hellsten y Nicolas Deniau, Matleena Kortesalmi y Jean-Philippe Delort, y Mette Herlitz y Andreas Olsson. Estos últimos super profesionales del baile y la enseñanza nos hicieron mucho hincapié en el tema del bounce, y concretamente en que el mismo surge de nuestro abdomen, en algún punto por debajo de nuestro ombligo. Este punto central de nuestro cuerpo se conoce como “core”, y es la parte que hemos de “tensar” de alguna forma para dotar a nuestros movimientos de elegancia y estética. Además, será la fuente del bouncing (y por consiguiente, de la comunicación con la pareja).

When we start learning Lindy Hop, we are strongly focused in learning new steps and enrich our resource portfolio, and we tend to forget critical aspects of the dance, such as the bounce. This is completely normal and natural, because we have enough problems with learning body-awareness, as to concentrate in other things. But once we have already made the step “ours” and we are able to execute it more automatically, without that much thinking about it, it is very interesting to “review” it, checking if we are providing the movement with a robust rhythmic skeleton through the bounce, and how are we communicating it to our partner. We can figure that out through observation, if our partner seems to be rhythmically synchronized with us, or simply asking, which is also allowed 🙂

Al principio, cuando estamos concentrados en aprender pasos y enriquecer nuestro repertorio de recursos, tendemos a olvidar temas fundamentales como el bouncing. Esto es completamente normal, ya que demasiado tenemos con aprender a tomar conciencia de dónde está cada parte de nuestro cuerpo en cada momento, como para concentrarnos en otras cosas. Pero una vez que tengamos cada paso un poco interiorizado y ya no haya que pensarlo tanto, es muy interesante hacer el ejercicio de comprobar si estamos proporcionando al movimiento un esqueleto rítmico robusto a través del bounce, y cómo lo estamos comunicando a la pareja, mediante la observación de si nos estamos comunicando correctamente, o simplemente preguntando, que hablar también vale 🙂

Our friend the (counter) balance / El (contra)peso es tu amigo

One of the most important revelations I’ve had in these initial months dancing Lindy Hop is the importance of controlling on which leg are we putting our weight on each moment. In the beginning, I didn’t use to pay any attention at all to this factor, and my mistakes in that sense were unconsciously corrected by practice. But, if we start taking this into account as we learn new steps, we will realize that movements result much more natural and fluid from the very beginning, and we get much less tired. What I do is, after having learnt the “sketch” of the step, I fully focus on the leg on which we have to put our weight on each beat, and if and when does it need to be changed. And then the step comes practically by itself.

Una de las revelaciones más importantes que he tenido en estos primeros meses bailando lindy hop es la importancia de controlar en qué pierna depositamos el peso en cada momento. Al menos en mi caso, es un factor al que no prestaba ninguna atención inicialmente, y que iba corrigiéndose y perfeccionándose inconscientemente al ir practicando este o aquel paso. No obstante, si le damos a este parámetro la importancia que se merece, nos daremos cuenta de que los movimientos que forman los pasos nos resultan mucho más naturales, por no hablar de que nos cansamos mucho menos. Personalmente, es lo primero en lo que pienso cuando afronto la tarea de aprender un paso nuevo: en qué pierna está el peso en cada golpe, si hay que cambiarlo, y cuándo. Y después el paso viene prácticamente solo.

In close connection with weight balance, the counterbalance with the partner plays a major role in the naturalness and easiness with which we execute a movement. Here, I understand counterbalance as the fact of using our dance partner as source of momentum to push/pull ourselves into a given turn or change of places. In my experience as beginner lindyhopper, it is very common to think about the connection, mainly in open position, as something only communication-related, or, in the worst case, as a merely aesthetic subject. In my opinion, the connection plays also another critical role that is very easily overlooked by us the beginners: it is our help and reference to make the frame “work” for us. When we use the connection with the partner, and her or his momentum, to force the frame (and never losing it), the counterbalance that is generated pulls or pushes us in the direction that we want to move, easing enormously the whole execution. It really makes the difference: “use” your partner, feel their position, momentum, and weight. They are there to support your movements. And viceversa: make efforts in become a solid reference for them, so that they can use you as support to get impulse and brake.

En una línea muy cercana a la posición del peso se encuentra el tema del contrapeso, entendido éste como el apoyo que realizamos sobre nuestra pareja de baile para acometer un cambio de posición, giro, o similar. Desde mi perspectiva de lindyhopper principiante observo que es muy común relegar a la conexión, sobre todo en posición abierta, a un papel exclusivamente dedicado a la comunicación, o en el peor de los casos, méramente estético. En mi opinión el contacto con la pareja juega un tercer papel que es crítico y que normalmente se pasa por alto al aprender pasos nuevos. Me refiero al hecho de usar la conexión con la pareja para forzar el frame, de manera que se genera un contrapeso en el que apoyarnos, impulsarnos, y ayudarnos para nuestro siguiente movimiento. Usad a vuestra pareja: está ahí para serviros como apoyo y ayudaros a moveros. Y viceversa, tenéis que representar una referencia sólida en la que la pareja pueda impulsarse y usar como freno.

Try it: in the next lesson or social dance session, explicitly pay attention to how you are using the connection with the partner and forcing the frame in order to facilitate your next movements, and if she or he is doing it too. Once this starts working, it will really make the difference.

Probadlo: en vuestra próxima clase o sesión de baile social, prestad atención a cómo os estáis sirviendo de la pareja para ayudaros a los movimientos, y si ella o él también lo está haciendo. Una vez esté funcionando, sin duda os convencerá.